Susana Blanco Rodríguez
Soy una leonesa que desde siempre he tenido la curiosidad por saber qué ocurría y por qué ocurría: ¿Por qué la muñeca hablaba? ¿Por qué había que echar todos esos ingredientes al chorizo? ¿Por qué había que hervir la leche? Y el juego de química que trajeron aquel año los Reyes Magos no hizo sino avivar más mi mente. Realicé la licenciatura de Químicas en Valladolid, y la curiosidad seguía, cada vez buscaba explicaciones más detalladas, más concretas. Continué buscando, y realicé la Tesis Doctoral en Espectroscopia Molecular, más o menos viene a ser la aplicación experimental de la Mecánica Cuántica a moléculas, utilizando aparatos un poco complejos que no se suelen relacionar con los típicos de vidrio con sustancias de colores tan comunes en química. Así, con esta información se pueden obtener datos reales sobre cómo son y cómo interaccionan las moléculas.
En mi tesis comencé estudiando los freones, las moléculas que destruían la capa de ozono en el marco de un proyecto europeo. También hemos estudiado las propiedades y la reactividad de compuestos, por donde y por qué un compuesto se va a acercar a otro, y con esto analizar los comienzos de su reacción química. Y en la actualidad investigamos biomoléculas y fármacos, como la talidomida que tan graves efectos tuvo, el flurbiprofeno con una estructura química más versátil, o la formamida, que es el sistema que representa las uniones de los aminoácidos en las proteínas, y que es equivalente a dos moléculas de agua.
