El mercado está evolucionando continuamente no sólo por el protagonismo que está adquiriendo el cliente sino también por los hábitos de consumo, las nuevas tecnologías y la globalización de la economía que cambia la forma de gestionar las empresas y por lo tanto tenemos que adoptar nuevas estrategias de marketing para adaptarnos a las demandas actuales de mercado.
Es indudable la importancia los sentidos en la experiencia de compra. Los consumidores demandan cada día más a la hora de realizar una compra por lo que es imprescindible diferenciarte de la competencia y del ecommerce para conseguir fidelizar a tus clientes.
El marketing va tomando fuerza y da un nuevo giro, utilizando los cinco sentidos para despertar en los usuarios, inconscientemente, sensaciones y emociones que se fijen en el recuerdo y en la parte emocional de los posibles compradores ante un producto, una compra, una publicidad o tu marca, es lo que se conoce por «marketing sensorial». La estimulación de los sentidos por medio de colores, texturas, sonidos, olores, sabores o temperaturas. El cliente ya no elige solamente por la calidad-precio del producto sino también por la vivencia que se le ofrece antes de la compra y durante su consumo. Mejorando la experiencia del cliente aumenta la rentabilidad del negocio y el marketing sensorial es, a veces, tan profundo que se llega a asociar ciertos aromas o determinada música con un producto o marca en concreto.
Hasta ahora se intentaba conseguir clientes a través de la vista y el oído principalmente a través de la publicidad; también del gusto mediante degustaciones en los negocios pero ahora hay que dar otra vuelta de tuerca. No debemos olvidarnos que lo que conlleva al éxito a una empresa es la satisfacción del cliente que nos lleva a darnos cuenta de que hay que identificar y satisfacer sus necesidades y deseos. Crear una atmósfera cómoda y agradable en la tienda hará que el cliente lo recuerde como una sensación satisfactoria que favorece las decisiones de compra e impulsa al cliente a volver al negocio y a compartir con otros potenciales clientes.
El hombre recuerda el 35% de lo que huele, el 15% de lo que se degusta, el 5% de lo que se ve, el 2% de lo que se oye y el 1% de lo que se palpa.
El olfato es el más fuerte de los sentidos y más ligado en las emociones y los recuerdos. Los olores nos disparan los recuerdos, nos relajan o nos activan y por esto se ha desarrollado un modelo de comunicación destinado a aumentar las ventas en un comercio e incluso a estimular el rendimiento de los trabajadores. Es el “marketing olfativo” que consigue potenciar las ventas mediante el uso de aromas que asociamos a lugares o productos y genera bienestar o puede llegar incluso a crear disgusto. Es habitual hoy en día que las marcas tengan su propio aroma de acuerdo con su personalidad. Un ejemplo claro de evocación de recuerdos es el olor de palomitas que en seguida asociamos con el cine o cuántas veces, al entrar en una tienda, su olor nos ha evocado una experiencia de nuestra infancia. Es importante escoger un olor que no sea ni muy dulce ni muy fuerte, sino algo intermedio
También se estimula al cliente mediante el “marketing visual”. Los estímulos visuales son los primeros que se reciben de una tienda. El propio escaparate hace que tomemos la decisión de entrar o no en un comercio. La experiencia visual de una tienda depende de muchas cosas, en el exterior influye la fachada o el escaparate y en el interior la luz, los colores, el mobiliario, el diseño, la ubicación de los productos en los establecimientos es fundamental, etc. Incluso el logo de la marca es una parte esencial de la estrategia de marketing de una empresa ya que un logo efectivo puede contribuir al éxito del negocio.
Es incuestionable la importancia del “marketing táctil”, nadie duda que un producto que se puede tocar multiplica sus posibilidades de ser vendido. Esto nos diferencia claramente del ecommerce ya que, por ejemplo, antes de comprar una prenda nos gusta tocar su tejido. Cada vez son más los negocios que cuentan con la posibilidad de utilizar los productos, de estar en contacto directo con los mismos (sin la intermediación de representantes de la empresa, trabajadores), tocarlos y sentirlos.
El “marketing auditivo” juega un papel importante. Está comprobado que dependiendo del tipo de música utilizada hace que el ritmo del cliente se acelere o ralentice. Los sonidos ejercen una poderosa influencia psicológica en la mayoría de las personas que produce efectos beneficiosos para los compradores ya que genera sentimientos positivos y evoca recuerdos. En los comercios de moda juvenil utilizan, por lo general, el volumen más alto, mientras que la música relajante nos sosiega y nos hace detenernos más ante los productos
Por último, el “marketing gustativo”. El sentido del gusto suele ser uno de los principales reclamos del segmento de la hostelería y los alimentos por lo que son habituales las degustaciones y pruebas de los productos en esos sectores. El uso del sentido del gusto es bastante limitado y probablemente sea el menos desarrollado de los cinco en el mundo del marketing sensorial aunque puede dar lugar a experiencias únicas que difícilmente serán borradas de la mente de los consumidores.
Concluyendo, ya no se vende solo, como se hacía hasta hace poco tiempo, ahora debes emocionar y transmitir a clientes cansados de tanta publicidad, debes marcar la diferencia para mejorar tus ventas y entre más sentidos utilices más fácil será crear un experiencia que contribuya a formar una determinada familiaridad e intimidad entre el producto y el consumidor. Tu estrategia de marketing sensorial proporcionará a tu empresa una ventaja competitiva, que se traducirá en mejores resultados e incluso, según estudios, incrementar las ventas en un 40%.
¿Lo pones en práctica en tu negocio?.
